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Karoll Padilla, una cirujana comprometida con la excelencia

Santo Domingo.- La doctora Karoll Padilla es la primera cirujana hepatopancreatobiliar (HPB) en el país, quien ha trabajado arduamente para posicionarse en un espacio importante en el ámbito que representa. Ella se ha ganado el respeto y el reconocimiento de colegas y pacientes, por lo que el Día Internacional de la Mujer es una fecha propicia para destacar cuán lejos ha llegado, convirtiendo cada reto en una oportunidad que refleja que no hay imposibles cuando se trabaja con pasión, dedicación y esfuerzo.

Esta especialista cuenta con más de diez años de experiencia. Su formación en el hospital general de México, Eduardo Liceaga, sentaron las bases para el éxito del cual hoy goza, ya que desde entonces se ha dedicado a desarrollar esta área en República Dominicana, siendo el Instituto de Oncología “Dr. Heriberto Pieter”, hospital de la Liga Dominicana Contra el Cáncer, la primera institución que le abrió las puertas, ofreciendo tratamientos de alta complejidad con estándares internacionales.

La doctora Padilla asegura que uno de los mayores retos desde que llegó al país ha sido abrirse espacio en un campo que históricamente ha sido dominado por hombres. “Durante mucho tiempo existió la percepción de que las cirugías complejas, largas y técnicamente exigentes debían ser realizadas exclusivamente por hombres, así pensaban los pacientes y la sociedad en general”, asegura la especialista.

Esta visionaria de la cirugía (HPB) manifiesta, que más que ver como una barrera una práctica liderada por hombres, la asumió como una oportunidad para demostrar que la capacidad, la preparación y la disciplina no tienen género. “Con trabajo constante, respeto a la profesión, empatía al paciente, formación internacional y resultados clínicos sólidos, se logra ganar el respeto de la comunidad quirúrgica”, dice con orgullo.

Al ser la primera mujer (HPB) en República Dominicana los retos han sido varios, entre ellos desarrollar y posicionar esta especialidad quirúrgica en el país, creando el capítulo multidisciplinario de hígado, páncreas y vías biliares, del cual además de fundadora fue presidenta por 6 años. También se ha enfocado en educar a pacientes y médicos, sobre la importancia de referir estos casos a cirujanos especialistas en HPB.

La doctora Padilla ha representado al país en congresos internacionales, ya que pertenece a organismos como la International Hepato-Pancreato-Biliary Association (IHPBA) y la Americas Hepato-Pancreato-Biliary Association (AHPBA), las cuales han promovido mayor participación de las féminas en esta sub-especialidad de la cirugía.  Otro reto que cita es abrir camino para futuras generaciones de mujeres interesadas en esta práctica. Pero sin lugar a dudas el reto más difícil ha sido conjugar su especialidad con el papel de madre y llevar ambas de la mano con éxito. Por otro lado, ha sido referente nacional e internacional como cirujana HPB.

Esta especialista manifiesta sentirse agradecida de sus profesores, quienes la recibieron con respeto y admiración a su llegada al país y que fueron sus mentores y han caminado junto a ella, guiándola y reconociendo su trabajo, logrando destacarse y contribuyendo con su posicionamiento.

La medicina ha evolucionado hacia un modelo mucho más basado en competencias, formación y resultados, más que en género. Así asegura la doctora Padilla. “Hoy en día existe mayor apertura y respeto hacia las mujeres que se preparan y se desempeñan en áreas quirúrgicas complejas. Cuando hay preparación sólida, ética profesional y resultados, el reconocimiento llega”, dice.

Según la doctora Padilla, en las últimas dos décadas se ha visto un aumento progresivo de mujeres cirujanas generales y posteriormente en sub-especialidades quirúrgicas complejas. No obstante trae a colación que aun en el país y en Latinoamérica el número de mujeres que ejercen esta especialidad sigue siendo menor en comparación con los hombres, una tendencia que es claramente creciente, especialmente en las nuevas generaciones de cirujanas.

Existen algunos estereotipos relacionados con la capacidad de liderazgo en quirófanos o el balance entre la vida profesional y personal, así como la resistencia física. “La realidad ha demostrado que las mujeres pueden desempeñarse con la misma excelencia en cirugías altamente complejas y en conjunto llevar el plano familiar como cualquier otra mujer”, dice la doctora Padilla.

La doctora Padilla concluye en que es importante erradicar esos tabúes, no solo por equidad, sino porque permite que el talento y la vocación de muchas mujeres puedan desarrollarse plenamente. Asegura que la cirugía (HPB) es una de las áreas más complejas de la medicina, y demostrar que una mujer puede liderarla con excelencia, también abre camino para muchas otras cosas.

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